cuento # 5
gravedad
gravedad
En
un lugar muy lejano y cercano a la vez había un hombre que se había hecho
conocido por inventar cosas inútiles. Le llamaban el señor deschavetado. Un
día, viendo que la lluvia inundaba su entorno y que no tenía cómo impedirlo
inventó un dispositivo que hacía que las gotas de lluvia en vez de caer hacia
abajo caían hacia arriba.
Los
demás hombres estudiaron y analizaron el nuevo invento del señor deschavetado y
vieron que con ese dispositivo los aviones se podían elevar más rápido y sin
dificultad. Un día un afamado hombre, famoso por sus acrobacias en paracaídas
fue a hacer una de sus gracias, pero se dio cuenta que no pudo practicar el
paracaidismo. Las alas delta se elevaban y se perdían sin retornar, los
futbolistas no podían patear la pelota sin que saliera de los estadios. Un
señor que se hacía llamar Gravitón, y que también era un conocido locutor de
radio y televisión, encontró que el nuevo invento del señor era incomprendido y
hacía que la gente se confundiera y también se perdiera en el espacio. Llamó a
toda la población y les invitó a un concurso, aquel que encontrara un
dispositivo que anulara el dispositivo del señor deschavetado sería premiado
con la mano de su hija, la hermosa Gravedad. Y pasaba el tiempo y la gente no
podía ya levantar un pié sobre la Tierra pues terminaba elevándose en el aire
Los inventores de motores para bajar y cuerdas para amarrar las cosas que suben
reclamaban la mano de la hija de Gravitón, pero el decía: ¡no señores!, el
invento debe ser tal que la gente y las cosas se comporten en forma natural,
como siempre solían hacerlo. Además ustedes inventaron esas cosas para ganar
dinero,pensaron solo en como llenar sus bolsillos y no en cómo hacer feliz a la
gente. Y fue entonces que apareció un señor que se hacía llamar Leydela.
Leydela
ideó un dispositivo que hacía que todo cuerpo que tuviera masa se atrajera
entre sí. Primero
lo aplicó con una manzana que había en un árbol. Convocó a toda la gente y a
todos los medios de difusión para que vieran el uso de lo que había ideado. Entonces,
tomó una tijera, cortó la ramita que sostenía la manzana y, ¡OH sorpresa!, la
manzana cayó para abajo y no para arriba como ya se había hecho normal. El
poder de los inventores de los motores para bajar y de las cuerdas para amarrar
era tan grande que lograron detener la aplicación del invento del señor Leydela
durante mucho tiempo. Pero,
poco a poco la gente se empobrecía y ya no podía comprar motores para bajar y
cuerdas para amarrar. Y nuevamente empezó a perderse gente que se iba al
espacio y otras cosas que seguían el mismo camino. Muchas especies animales
empezaron a extinguirse. Y no
sabemos si fue al comienzo o al final de los tiempos cuando por fin la gente se
dio cuenta de que el invento del señor Deschavetado no resultó ser todo lo
bueno que al comienzo se creyó. La
gente protestó, hacían reuniones y sacaban declaraciones. La gente ya no
resistía más Entonces Ley dela fue convocado por la autoridad y a petición de
ella aplicó el dispositivo, por él diseñado, a todo el mundo. La
gente al fin pudo saltar sin perderse en el cielo, las vacas dejaron de volar y
la lluvia volvió a mojar la Tierra.
Gravitón
llamó a Ley dela y le entregó la mano de Gravedad en una hermosa ceremonia.
Desde entonces Ley dela y Gravedad empezaron a ser conocidos como Ley de la
Gravedad. Y la humanidad volvió a ser feliz. Los
inventores del motor para bajar, rediseñaron el aparato y lo rehicieron como
motores para subir. Desde entonces se han hecho más ricos aún. Ahora,
el hombre no puede vivir si no es por la buena acción de la pareja llamada Ley
de la Gravedad.

Excelente cuento
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